La Renga brilló en su regreso a la ciudad de Buenos Aires

  • hace 4 meses
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La banda de Mataderos tocó ante casi 40 mil personas en el estadio de Huracán, en un recital sin mayores inconvenientes.

Hubo que esperar casi una década, pero finalmente, después de muchas idas y vueltas con el Gobierno de la Ciudad, La Renga volvió a presentarse en los escenarios porteños con un show en la cancha de Huracán ante cerca de 40 mil personas.

A lo largo de dos horas y media, "los mismos de siempre", como se hacen llamar los fanáticos del poderoso trío de Mataderos, pudieron disfrutar de un largo listado de temas que incluyó clásicos como "Tripa y corazón", "Panic Show" y "La razón que te demora", hasta los que integran "Pesados vestigios", su último disco, como "Nómades" y "Corazón fugitivo".

"Mi Buenos Aires querido, tanto tiempo, después de tantas idas y vueltas, finalmente pudimos tocar", dijo Gustavo Chizzo Nápoli (50), el líder de la banda, al pisar el escenario del Tomás A. Ducó, casi a las nueve y media de la noche, y mientras la gente coreaba el clásico "Vamos La Renga con huevo vaya al frente, que te lo pide toda la gente".

Pese a los temores previos, y a las celosas medidas de seguridad alrededor del estadio -hubo tres cacheos previos antes de poder ingresar y no estaban permitidas las banderas grandes- no hubo que lamentar ningún tipo de incidentes y la fiesta se pudo hacer en paz.

"Que se bajen por favor, no quiero que mañana venga nadie a romperme las pelotas", fue el único llamado de atención que el cantante tuvo que hacerle a algunos jóvenes que habían subido a uno de los alambrados.

"Mañana, cuando coman los fideos, cuenten lo bien que estuvo el show", agregó, a modo de pedido, para que sean los propios seguidores de la banda los que comuniquen que los temores alrededor de su presencia en Parque de los Patricios eran acaso infundados.

Claro que para que todo se desarrollara con tranquilidad, más allá de los cacheos previos y del buen compartimiento de la gente, tuvo que ver lo bien preparado que se encontraba el campo, con seis puestos de la Cruz Roja, puestos de hidratación y salidas de emergencia correctamente señalizados.

Todos condimentos para que el esperado regreso de la banda de Mataderos a la Ciudad de Buenos Aires tuviera el resultado que tanto los músicos como sus seguidores deseaban: que al día siguiente de su presentación sólo se hablara de música.

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