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La ex participante del certamen de repostería de Telefe se encuentra hospitalizada en una clínica de Viedma, según confirmó su padre.

Agustina Fontenla, una de las reposteras participantes de la segunda -y hasta ahora última- edición del reality Bake Off Argentina (Telefe), contrajo coronavirus. En las últimas horas su cuadro se agravó, por lo que tuvo que ser trasladada desde San Antonio Oeste -el pueblo de Río Negro en el que vive- hacia una clínica de Viedma, la capital provincial.

“Está cursando Covid, con algunas complicaciones, pero gracias a Dios está muy bien atendida acá en Viedma”, dijo Julio Fontenla, su padre, en diálogo con el medio provincial NoticiasNet. Agustina lleva tres días de internación.

En la última publicación de su Instagram se acumularon comentarios de sus seguidores, deseándole una pronta recuperación y enviándole energía. También dos de sus ex compañeros en la competencia, Gerardo Domínguez y Gabriel Maceiras, le dedicaron sentidos mensajes en sus respectivas Instagram Stories: “¡Te amamos, Agus! #Fuerza”, escribió el primero; “Mucha fuerza, Agus”, coincidió Gabriel en el augurio, junto con una foto en la que se la ve sonriente a ella, al mando de su estación pastelera.

Pese a no haberse coronado campeona, el paso de Fontenla por la competencia de pastelería fue auspicioso: llegó hasta las semifinales junto a Samanta Casais, Agustina Guz y Damián Pier Basile -quien terminó siendo el ganador del certamen-, recibió elogios por el jurado compuesto por Christophe Krywonis, Damián Betular y Pamela Villar debido a su dedicación y a la evolución que fue experimentando en la pastelería semana a semana; y, además, su historia también resultó una de las más atrapantes para la audiencia.

Es que Agustina es abogada de profesión, pero encontró en la pastelería su verdadera vocación. “Mucha gente cuando me ve piensa que soy una abogada que cuando está aburrida hace pastelería, que es un hobby. La verdad que no. Los últimos finales de la carrera me la pasé llorando porque yo quería cocinar”, dijo Agustina en una de las instancias finales del certamen, lo que sorprendió tanto al jurado como a la conductora del ciclo, Paula Chaves.

“Entendía todo el esfuerzo de mi familia para mandarme a estudiar y no era tiempo de cambiar. Todo el mundo me decía que cuando empiece a trabajar, se me iba a pasar. Nunca se me pasó”, expresó después, sabiendo que lo suyo estaba en la cocina y, específicamente en la pastelería, no en los tribunales.

Es por eso que, después de su paso por el reality, Fontenla capitalizó la experiencia y le dio rodaje a “Arte y azúcar”, un emprendimiento dedicado a la producción y decoración de tortas, cupcakes, entre otras delicias dulces. “Acá me permito volar, crear, hacer todo lo que se me ocurra. Y el sabor del trabajo terminado es incomparable con cualquier otro, igual que la satisfacción de ver la cara de la gente cuando recibe sus pedidos”, definió Agustina en su cuenta de Facebook sobre las razones que la llevaron a seguir dedicándose a la pastelería.

También fue designada como Embajadora de las Ciudades del Golfo, por haber promocionado a San Antonio ante los televidentes del reality que desató pasiones durante la cuarentena de 2020. Antes de participar del reality, Agustina trabajó como guía turística en la pingüinera del pueblo, un lugar al que homenajeó en una de las primeras tortas que hizo para Bake Off Argentina.