• hace 1 año
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El rapero Wos regresó anoche a los escenarios porteños para presentar en sociedad su último disco, "Oscuro Éxtasis", que funcionó como punto de partida para reflejar en directo la versatilidad de una obra que alterna pasajes de alta densidad y distorsión, con otros de tono confesional y sensible, y algunos calibrados para despegar del suelo con ritmo disco-funky.

Con una arrolladora actuación en la primera de sus cuatro noches en Obras, el excampeón Internacional de Red Bull Batalla -la competencia más importante de batallas de freestyle de habla hispana- exhibió sus credenciales como uno de los arquitectos del renovado mestizaje entre el rock y rap de protesta, siendo una rara avis entre las nuevas estrellas urbanas que eligieron mezclarse con otros géneros y tendencias como el trap o el reggaetón.

En la previa, rotaron por los parlantes canciones de grupos como Molotov y Control Machete, exponentes de esa apertura musical que se originó en América Latina hace más de dos décadas y que en la Argentina tuvo su primer reflejo de la mano de Illya Kuryaki and the Valderramas, hoy revisitados en "Dance Crip" por Trueno, el aliado de Wos en aquello de "te guste o no te guste, somos el nuevo rock'n roll' que patentaron en "Sangría".