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Los más de 30 años de historia de Bersuit Vergarabat serán revisitados a través de sus canciones en un ciclo de conciertos que la banda pondrá en marcha el 9 de julio y extenderá a los días 16 y 30, en La Trastienda, ubicada en el barrio porteño de San Telmo, en donde en cada una de las fechas abordará un grupo diferente de discos.

De esa manera, en la primera de las jornadas se repasarán “La argentinidad al palo” (2004), “Y punto” (1992) y “La revuelta” (2012); en la segunda será el turno de “Asquerosa alegría” (1993), “Libertinaje” (1998), “Testosterona” (2005) y “La nube rosa” (2016); y finalmente, le tocará en suerte en el cierre del ciclo a las producciones “Hijos del culo” (2000), “Don Leopardo” (1996) y “El baile interior” (2014).

“Tratamos de traer discos viejos y mezclarlos con los nuevos para que sea un ir y venir. Que vaya variando la historia, que sea zigzaguante en ese sentido. Ese fue el criterio para agrupar de esa manera los discos. Y luego fue buscar las canciones que sabemos que al público le van a gustar, temas que van a transportar en el tiempo a la gente”, dijo a Télam el cantante Germán “Cóndor” Sbarbati.

Por supuesto que esta experiencia que busca compartir con sus seguidores, la banda ya la vivió en carne propia en este proceso de conformar los respectivos repertorios para cada una de las noches, de acuerdo a lo que comentó el vocalista.

“Estamos felices porque hurgar en esas canciones nos transporta también a imágenes, a lugares, a giras, a anécdotas. Así que es muy lindo poder meterse en la historia y en los discos, y poder volver a interpretar esas canciones”, celebró.

Claro que este ejercicio de sobrevolar en un ida y vuelta permanente la historia de Bersuit también implica sumergirse en miles de acontecimientos que dan cuenta de un intenso recorrido en el que abundaron las peripecias de todo tipo.

Bersuit Vergarabat, o La Bersuit como también se la llama, supo de picos de popularidad con un show en River en 2007 como gran hito, de la traumática salida de su icónico cantante Gustavo Cordera, de críticas por parte de fundamentalistas rockeros por incluir ritmos como la cumbia –y usar pijamas como vestuario-, y de cuestionamientos por las temáticas de muchas de sus canciones.

El grupo que en los `90 gritó fuerte contra el sistema neoliberal, le cantó a los marginados e intentó cohesionar estilos populares, pero también apeló a un humor y un lenguaje sin sutilezas en sus composiciones más festivas, cambió a algunos de sus integrantes y se reformuló con el paso del tiempo; sin embargo puede presumir orgulloso su devenir, tal como lo demostró el Cóndor Sbarbati en diálogo con esta agencia.