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Falta muy poco para las vacaciones de invierno y con ellas llega la temporada de más trabajo para Adriana Szusterman, la reconocida animadora infantil.

 

"¿En qué momento sentiste que tu proyecto se estaba haciendo muy grande?", le preguntó Estefi Berardi. "Sabés que yo nunca fui muy conciente de mi carrera. Para mí fue en la salita de jardín donde yo empecé haciendo discos para mis alumnos. Yo al principio las grababa con una guitarra y le daba un cassette a cada uno", contó.

"En ese momento, fui a la escuela y pregunté: '¿Y si hacemos un CD?'. Imaginate que ya pasaron veinti pico de años. Ahí me dijeron: 'Adriana estás loca, somos maestras pero si querés hacerlo vos, hacelo'. Yo quería, moví cielo y tierra. Mi objetivo era que cada chico se llevara un cd a su casa y compartiera un poco del mundo del jardín", continuó.

Asegurando que esa era su pasión, Adriana añadió: "Estudié comedia musical, canto, teatro pero nunca pensé que la carrera iba a crecer tanto. Nunca estuve en la tele. El primer disco que grabé se convirtió en disco de oro. No tenía nombre, llevaba el nombre del jardín no el mío".

"¿Cómo fue la devolución de esos niños?", quiso saber Pampito. "Fue una devolución hermosa, me pasaba que yo en aquella época, además de trabajar como docente, animaba fiestas de cumpleaños. Y en una escuela a la que iban los hijos de muchos famosos. Francisco, el hijo de Marcelo Tinelli, por ejemplo", contó.

Rememorando una divertida situación que vivió con el conductor, ella expresó: "Estábamos un día en el cumpleaños de Francisco y Marcelo me pregunta: '¿Vos tenés idea cuántos discos se vendieron?'. Yo le dije que no y él me dijo que un productor había venido y que quería saber quién era yo porque se habían vendido 200 mil discos. '¿Cómo no dice tu nombre?', me preguntó él".

Finalmente, Pampito le consultó: "¿Vos fuiste seño de Francisco?" "No, yo a esa altura ya no era seño ahí pero mis hijos iban a esa escuela. Nos cruzábamos como papás en la puerta con Marcelo. Él pasaba y me cantaba: 'Saco una manito la hago bailar'. Nadie más se quería acercar porque era una escuela media cheta, decían 'cómo me voy a acercar a Tinelli'. Éramos un papá y una mamá como cualquiera".